Nuestra Historia

Porque Dios lo quiso así.

En pocas palabras…

Nuestra historia comenzó en 2024, de una manera sencilla y profundamente inesperada.
Nos conocimos sirviendo un fin de semana en la casa de convivencia Los Olivos, en Esparza. Entre tareas compartidas —y sin saberlo— nos tocó lavar platos juntos. Yo venía de San José y Javier de La Fortuna. Éramos dos mundos distintos coincidiendo en el mismo lugar, sin imaginar que ese encuentro marcaría el inicio de algo tan especial.

Ese fin de semana estuvo lleno de conversaciones cortas, silencios cómodos y pequeños detalles. No intercambiamos apellidos ni redes sociales; simplemente seguimos nuestros caminos. Pero algo quedó sembrado. Tanto así, que al volver a casa surgió una inquietud compartida: ¿cómo volver a encontrarnos?

Entre risas, preguntas a amigos en común y búsquedas casi detectivescas —incluso pasando por el Registro Civil— logramos encontrarnos de nuevo. Y desde ese momento, empezamos a conocernos con calma, con curiosidad y con el corazón abierto.

Con el paso de los días fuimos descubriendo una conexión genuina, hecha de risas, complicidad y una paz que solo se siente cuando todo encaja. Ambos llegamos con historias vividas, con procesos y cicatrices que nos enseñaron a amar con más conciencia y verdad.

Desde el inicio decidimos caminar con respeto, honestidad y fe, poniendo a Dios en el centro de nuestra relación. Nuestro noviazgo ha sido, en gran parte, a distancia, lo que nos enseñó a comunicarnos mejor, a esperarnos y a valorar cada encuentro, siempre sostenidos por la gracia de Dios que nos ha acompañado en cada paso.

Aprendimos a acompañarnos, a crecer juntos y a elegirnos cada día, incluso en la vulnerabilidad.

El 20 de julio de 2025, rodeados de naturaleza y con el corazón lleno de gratitud, dimos un paso importante y sellamos nuestro compromiso, convencidos de que queríamos construir una vida juntos.

Hoy, agradecidos por cada paso recorrido y confiados en el futuro, elegimos unir nuestras vidas. Con ilusión, esperanza y amor, comenzamos esta nueva etapa tomados de la mano, seguros de que cuando Dios va al centro, el amor florece y permanece.

Continuará nuestra historia…

Scroll al inicio